La licencia que casi siempre se olvida, y sin la cual tu servidor no está legal.
Windows Server se licencia en dos partes: los núcleos del servidor por un lado, y el derecho de acceso de cada persona o dispositivo por el otro.
La CAL es esa segunda parte. No es opcional ni es un extra: sin ella, los usuarios que se conectan al servidor no tienen derecho de acceso, aunque técnicamente todo funcione.
Esta es la CAL de usuario, que se asigna a una persona y la cubre desde todos sus equipos.
Esa es la modalidad que conviene cuando tu gente usa varios dispositivos: la computadora de la oficina, su laptop y el celular. Una sola CAL cubre los tres.
Si en cambio tienes equipos compartidos por varios turnos, donde muchas personas usan la misma máquina, lo que conviene evaluar es la CAL de dispositivo, que se asigna al equipo y no a la persona.
Aplica para el acceso a los servicios del servidor: archivos compartidos, impresión, directorio de usuarios y autenticación.
Importante: si tus usuarios además se conectan por Escritorio Remoto, hace falta una CAL adicional de Servicios de Escritorio Remoto (RDS). Son licencias distintas y las dos son necesarias.
Al pagar el año completo por adelantado aseguras la tarifa por los doce meses y alineas la renovación con la de tu servidor.
Calculamos cuántas CAL necesitas, definimos si te conviene por usuario o por dispositivo y dejamos tu licenciamiento en regla.